¿En qué consiste la traducción económico-empresarial?

Juan Isidoro Ciruelos Huarte
el 22 de septiembre, 2020· 3 min

Tal y como recuerda el profesor Franck Barbin en “Les spécificités de la traduction économique, financière et commerciale” (Classiques Garnier, 2019), la traducción económica, financiera y comercial se sitúa en el centro de la cadena de comunicación, pues por un lado conecta a la empresa con sus proveedores de información, sus socios comerciales, sus distribuidores y sus clientes, y por el otro lado la conecta igualmente con sus patrocinadores y con sus accionistas en todo el mundo.

Funciones

Esta modalidad de traducción cumple tres funciones esenciales:

  • Fuente de información, ya sea de tipo técnico, estratégico, financiero o comercial.

  • Mecanismo de difusión de la empresa, ya sea hacia el gran público, hacia sus accionistas o hacia sus propios empleados.

  • Herramienta comercial, ya sea para promocionar sus productos y servicios, para contactar con los clientes (reales o potenciales), para establecer vínculos comerciales con los distribuidores o los consumidores, para participar en licitaciones, o para facilitar la logística, las transacciones o los pagos.

Categorías

Los documentos objeto de esta modalidad de traducción se pueden agrupar en tres categorías básicas:

  • Información estratégica, que explica el posicionamiento económico, tecnológico, comercial o jurídico de la empresa y contribuye a la toma de decisiones estratégicas. Aquí se incluyen, por ejemplo, documentos como los llamados libros blancos, los estudios sectoriales y de mercado, o los informes sobre el marco legal vigente.

  • Información de gestión, dirigida principalmente a las autoridades, a los accionistas e inversores, a los socios comerciales y a los clientes. Aquí se incluyen, por ejemplo, documentos como los estados financieros, las cuentas anuales, o los informes internos.

  • Información de producto, referida al modo de empleo, las prestaciones, la promoción, o la venta del producto. Aquí se incluyen, por ejemplo, documentos como los manuales de uso, los catálogos, la correspondencia comercial, las condiciones de venta, las licencias, o los contratos.

Metodología

Por último, en cuanto a la metodología de traducción de este tipo de documentos, la profesora Radegundis Stolze recuerda en “L’approche globale en traduction économique” (Classiques Garnier, 2019) que la traducción en economía, y en las ciencias sociales en general, requiere tanto conocimientos teórico-prácticos como conocimientos retóricos, a fin de crear un texto especializado que permita la comunicación entre los especialistas y el gran público. En este sentido, una aproximación global al texto económico permite una comprensión holística del mensaje y una formulación auténtica de la traducción, concebida como un documento integral adaptado al estilo funcional del género en cuestión, y no como un simple encadenamiento de oraciones. Cada texto plantea su propia problemática y, de acuerdo con ella, habrá que priorizar unos aspectos u otros. Por ejemplo, en un texto el problema principal puede ser la terminología especializada; en otro, una fraseología particularmente compleja; en otro, el estilo propio del autor; en otro, la ideología que subyace a los conceptos escogidos. Así pues, resulta esencial identificar el problema predominante en cada texto. Por último, al revisar la traducción tendremos en cuenta la función del texto, para eliminar las expresiones que no encajen con ella. Nos preguntaremos si nuestra traducción refleja bien dicha función y la hace comprensible a los potenciales lectores, sin con ello pretender imponerles una determinada interpretación del texto, ya que cada lector atesora sus propios conocimientos y sabiduría.