¿En qué se diferencia la traducción jurídica de otras modalidades de traducción?

Juan Isidoro Ciruelos Huarte
el 14 de septiembre, 2020· 2 min

Tal y como recuerda Emilio Ortega Arjonilla, profesor de la Universidad de Málaga, en la obra Reflexiones sobre la traducción jurídica (Comares: 2009), no existe un acuerdo unánime sobre lo que hayamos de entender por “traducción jurídica”, que nos permita diferenciarla de otras ramas de la traducción especializada. En general, respecto al contenido de la traducción jurídica, conviven 3 tendencias principales:

  • Tendencia maximalista: incluye los textos o documentos de carácter jurídico, económico e institucional, tanto nacionales como internacionales.

  • Tendencia minimalista: incluye sólo los textos o documentos de carácter jurídico, mientras que cada uno de los otros tipos de textos o documentos forma su propia categoría.

  • Tendencia académico-profesional: incluye cualquier texto o documento que forme parte de la práctica profesional de la traducción jurídica, sea del tipo que sea y sin atender a categorizaciones previas.

Esta última tendencia es la que defiende el profesor Ortega Arjonilla. Con todo, a efectos didácticos, nos ofrece una serie de definiciones que permiten distinguir unos tipos de traducción de otros y así captar mejor la especificidad de la traducción jurídica:

  • La traducción económico-empresarial es la modalidad de traducción que tiene por objeto los textos o documentos emanados de la actividad económica o empresarial, sean o no de naturaleza jurídica.

  • La traducción institucional es la modalidad de traducción que tiene por objeto los textos o documentos emanados de una institución internacional, con independencia del tema concreto que aborden.

  • La traducción judicial es la modalidad de traducción que tiene por objeto los textos o documentos emanados de la actividad judicial (autos, sentencias, comisiones rogatorias, informes periciales, etc.)

  • La traducción jurada es la modalidad de traducción sujeta a unas normas oficiales de ejecución respecto a la identificación del traductor, del documento original y del texto de la traducción, a fin de que éste tenga validez pública oficial y surta los efectos públicos oportunos.

Y, ya sí, la traducción jurídica es sencillamente la modalidad de traducción que tiene por objeto los textos o documentos de naturaleza jurídica.

En próximos “posts” profundizaremos en cada una de estas modalidades de traducción, para conocerlas mejor tanto desde el punto de vista teórico como desde el punto de vista práctico.